Escúchalo. ¿Que no rompe? O sea, rompe con todo el ruido y la costumbre de los anuncios de radio.
Es de esas cosas gloriosas que estaban destinadas para mí.
Escúchalo. ¿Que no rompe? O sea, rompe con todo el ruido y la costumbre de los anuncios de radio.
Es de esas cosas gloriosas que estaban destinadas para mí.